Hoy más que nunca el calendario escolar sigue en
duda. ¿Volverán las clases presenciales por completo? ¿Continuará a lo largo
del año el sistema híbrido que les permita a niños y adolescentes volver cada
cierta semana? ¿Las clases online seguirán siendo la opción más segura? La
verdad, es que estas son muchas interrogantes a las que aún no tenemos
respuestas, pero lo que sabemos, es que sí podemos generar una rutina que
beneficie tanto a padres como niños.
Comentario de MARÍA FERNANDA URZÚA,
Psicóloga y coach infantojuvenil, especialista en desarrollo y salud integral
del adolescente / Parte del Equipo de Colaboradores del Programa Conectus ASE,
Herramientas para el Aprendizaje Social y Emocional Y Convivencia Escolar/ ig:
@parenteen.cl / fb: @parenteencl
Si bien a lo largo del año pasado muchas veces nos
agobiamos como adultos por equilibrar la vida familiar, laboral y personal en
pandemia, en ocasiones olvidamos que los niños y jóvenes perdieron sus rutinas,
la conexión con sus amigos, o la oportunidad de compartir espacios con sus
pares, generando consecuencias en sus vidas.
Por esta razón, el año escolar 2021 se convierte en
una nueva oportunidad para volver a comenzar y preocuparnos de sus reales
necesidades, siendo fundamental velar por el bienestar de los niños y jóvenes que
regresen al colegio o estén en casa.
Por esta razón, se recomienda «siempre
lograr un equilibrio, entre lo que nos exige el sistema y entre la salud
integral de nuestros hijos. Es cierto que debemos enseñarles a ser responsables
y cumplir con lo que el colegio les exige, pero por ningún motivo perjudicando
su salud mental o física». De esta manera, es responsabilidad
como adultos escuchar a los niños, conocerlos, observarlos y estar atentos a cualquier
síntoma de cansancio, cambios de humor, dolores de cabeza o espalda, que puedan
perjudicar su desarrollo natural.
El recreo o break debe ser parte importante de esta
rutina:
Por muchos meses del 2020 los niños estaban
agotados y desmotivados, una situación desfavorable para el aprendizaje.
Necesitamos favorecer una pausa entre estudio, sea
en el horario de colegio o al realizar tareas por la tarde en casa, ya
que «permite volver a reactivar el cerebro para que pueda estar
atento a las próximas clases. Más aún si los tiempos libres fomentan la
creatividad y hacen actividades acordes a sus gustos e intereses».
Este recreo, o break es importante para su salud
integral, ya que permite disminuir el estrés y la frustración que se genera en
el año, además aporta con una mejor concentración, productividad, motivación y
energía, favoreciendo que el aprendizaje sea más eficiente. Al volver a clases,
el niño logrará estar en un estado de alerta y digerir de mejor forma la
información que reciba. «El break reduce el estrés y la ansiedad,
sobre todo en niños con TDH (Trastorno por déficit de atención con
hiperactividad).
Me tocó trabajar con adolescentes que lo pasaban
muy mal, el estar sentados por largos períodos frente a las pantallas; les
provocaba frustración y desmotivación, lo que repercutió en que tuvieran un
bajo rendimiento académico, siendo niños totalmente inteligentes y capaces».
Tal como se recomienda para los adultos en su
trabajo, los niños deben tener pausas de movimientos que serán beneficiosas
para su proceso de aprendizaje, ya que les permite refrescar su mente y
prepararse para un nuevo periodo en el que requieren de concentración.
Actividades recomendadas para el break:
Ya sea que estén en casa o en el colegio, es
fundamental que los niños aprovechen este período de tiempo (que suele ser
breve) para moverse y de ningún modo para hacer tareas atrasadas. Fomentar actividades según la edad y los gustos
personales, y eso solo se genera cuando los padres comparten y conversan con
sus niños. De todos modos, la sugerencia es moverse, caminar, bailar, jugar un
rato, pasear al perro, dibujar, jugar con la mascota, conversar con alguien o
escuchar música, idealmente en otro espacio físico en donde realizan sus clases
online o estudian.
La colación y alimentación es importante:
Usualmente solemos relacionar esta pausa activa con
el momento en que los niños disfrutan de sus colaciones, pero debemos tener
cuidado si incrementamos estos snacks ya que podemos estar entregando más
energía de lo que necesitan.
Lo que debe estar presente en cada recreo escolar
es el consumo de agua, fundamental para el desarrollo y crecimiento del niño.
Les ayuda a la digestión, la circulación, transporta oxígeno al cerebro y ayuda
a regular su temperatura corporal, entre otros.
Los expertos sugieren que los menores de 2 a 5 años
beban de 5 a 6 vasos de agua a diario, mientras que los niños de 6 a 10 años es
ideal lograr de 6 a 8 porciones.
Ya lo sabes, en este nuevo año escolar promueve una
pausa activa en tus niños para ayudarlos a mejorar sus niveles
de concentración y regalarles un momento de desconexión disfrutando de las
actividades que más aman hacer.
*Revisa nuestro programa Conectus ASE.; herramientas para el Aprendizaje
Social y Emocional. Actividades que complementan las acciones de mejoras, en
relación con «Convivencia Escolar» que esté realizando tu establecimiento.
ttp://www.conectus.cl/site/ase-colegios/
¿Y tu colegio ya vivió la
experiencia…?